¿Cuál es la agenda real del Copinh?

En los dos años y medio transcurridos desde el trágico asesinato de Berta Cáceres, los líderes del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) se han embarcado en una ambiciosa campaña mediática negativa. Lo que esperan lograr, desafortunadamente, es menos claro y parece evolucionar día a día.

El mensaje del Copinh comenzó como una súplica de justicia razonable y legítima, una solicitud para que las autoridades tomen medidas contra quienes planearon y perpetraron el crimen. Pero la campaña de difamación que el Copinh ha emprendido desde entonces contra nuestro client – Desarrollos Energéticos (DESA), una empresa hondureña de energía renovable – no tiene nada que ver con la justicia o el Estado de derecho.

Durante los meses previos al juicio del directo ambiental de DESA por la presunta “autoría intelectual” del asesinato, el Copinh ha centrado sus recursos en la desinformación. Titula su campaña de medios “DESA culpable”, pero no existe evidencia para sustentar esta acusación, por lo que el Copinh se ha visto obligado a trabajar con mentiras y verdades a medias.

De hecho, la intensidad de la campaña de “justicia” del Copinh lo ha convertido en un obstáculo para la justicia. Utilizo estas palabras fuertes no para infamar, sino porque realmente creo en la protección y defensa de los derechos humanos en todos los contextos. En este caso, el Copinh ha colocado su propia agenda por encima de los derechos humanos más fundamentales: la presunción de inocencia y el debido proceso legal.

El comportamiento del Copinh nos dice que realmente no está buscando justicia; está utilizando el asesinato de Berta Cáceres con fines políticos, a costa de la justicia.

Nadie debería sufrir el destino de Berta Cáceres y empatizo con su familia y amigos. Aun así ningún asesinato, sin importar cuán insensato sea, es una justificación válida para el tipo de conducta que vemos del Copinh. Durante algún tiempo, la organización ha producido y difundido activamente información falsa engañosa sobre el caso criminal, la posición de DESA en los procedimientos y del proyecto de Agua Zarca en general.

Por ejemplo, en 2017, la familia, amigos y afiliados de la lideresa fallecida comisionaron un informe del Grupo Asesor Internacional de Expertos (GAIPE) que, entre otras cosas, hizo varias conclusiones fuertemente acusatorias sobre el vínculo entre DESA y el asesinato de Berta Cáceres.

Este informe ha servido en gran parte como base para la acusaciones falsas contra los ejecutivos de DESA. Una investigación independiente posterior de Brian Greenspan, un abogado defensor penal canadiense de renombre internacional, encontró que el informe GAIPE estaba plagado de irregularidades y sistemáticamente no cumplía con los estándares internacionales establecidos por las Directrices Lund-London para trabajos de investigación.

Como resultado de esta campaña de difamación, los dos ejecutivos de DESA acusados han sido robados de su presunción de inocencia y han sido sujetos a un tratamiento injusto por el ente acusador. Por meses, la fiscalía ignoró órdenes judiciales para compartir el expediente investigado con la defensa. Cuando finalmente accedieron a compartir acceso al teléfono de la difunta (solamente días antes del comienza del juicio), el equipo legal descubrió no solamente información que podría ser exculpatory para los acusados, sino que también información de cómo el Copinh regularmente usaba la desinformación para manipular la opinión pública y la opinión de las ONG que les brindan financiamiento en torno a la oposición que este grupo le hacía al proyecto hidroeléctrico Agua Zarca.

Cualquiera que visite río Blanco y hable con los residentes que viven allí, entenderán rápidamente que esta no es una organización que representa a las comunidades. El Copinh tiene su propio registro perturbador de violaciones de los derechos humanos, amenazas, intimidación y apropiación violenta de tierras contra otros miembros de la comunidad. La información recopilada en una serie de entrevistas realizadas por Amsterdam and Partners LLP revela un lado siniestro de las intervenciones pasadas y en curso del Copinh en las comunidades rurales lencas en Honduras. A la luz de estas revelaciones, es impactante que las ONG internacionales se hayan asociado con Copinh apoyándolas sin verificación independiente de sus métodos y tácticas.

No solo han robado a los ciudadanos de estas comunidades empleos y oportunidades de desarrollo, sino que a nivel nacional su conducta ha congelado cientos de millones de dólares en inversión en proyectos de energía e infraestructura. Estas tendencias contribuyen a una profundización de la pobreza y la desigualdad en Honduras, alimentando aún más la presión migratoria para irse y buscar empleo en el exterior.

Al final, ¿cuál es el objetivo del Copinh? El Copinh fusionó su campaña contra la energía renovable con su campaña por Berta y han utilizando su asesinato como una plataforma política. Parece, por lo tanto, que de alguna manera el objetivo inmediato de Copinh es el statu quo, porque es bueno para los negocios. De hecho, sospecho fuertemente que alguien dentro del Copinh ya sabe quién está detrás del asesinato de Berta Cáceres, pero obviamente están comprometidos a asegurarse de que el resto del mundo no se entere.

Lo que está claro es que el Copinh ha hecho un excelente trabajo en retratarse como una víctima, acudiendo siempre a las denuncias de que están siendo criminalizados, cuando en realidad ellos son los que han montado una campaña de criminalización. Implacablemente atacan y difaman a gente inocente sin ninguna evidencia, sin ningún respeto a la presunción de la inocencia y el debido proceso. Esto no solamente es una guerra declarada en contra del proyecto Agua Zarca, los mismos abogados de esta organización están envueltos en la misma oposición sistemática en toda Honduras.

Desde Pajuiles hasta Reitoca, están usando su poder de ONG para incentivar el conflicto, revolver la violencia y seguir restando empleos, inversión y desarrollo a comunidades en grave necesidad. Todo esto para que pueden seguir llenando sus propios bolsillos de sus financistas internacionales.

Es cierto que alguien es responsable por la muerte de Berta y todos debemos apoyar que se haga justicia en este caso, pero eso no le da licencia a nadie para hacer acusaciones falsas y encarcelar a personas sin evidencias simplemente porque trabajan en un proyecto con una oposición. La ley no funciona de esa manera y tenemos que parar de pretender que es de otra manera.

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Robert Amsterdam, abogado internacional y  fundador de Amsterdam & Partners LLP