El lempira y la economía están en problemas

Tegucigalpa.-La economía de los hondureños es cada vez más precaria. Su afectación directa por la depreciación acelerada del lempira frente al dólar más las alzas en los precios de los combustibles, le está pasando factura a los hogares de este empobrecido país donde el 68.8 % de su población vive en pobreza y el 44.2 % de éstos en condiciones de extrema pobreza.

La encrucijada por la que atraviesan los hogares por adquirir los productos de la canasta básica se ha vuelto una odisea, más aún cuando más de dos millones de personas están desempleadas, según el Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh).

Durante el 2018 el lempira ha registrado una depreciación de 25 centavos en el precio de compra, pasando de 23.75 a 24.00, para acumular en este año una depreciación del 1 %. Las autoridades del Banco Central de Honduras (BCH) argumentan que los movimientos de la moneda están dentro de los parámetros de lo programado para el 2018 que es del 4%.

El BCH es el ente encargado de la política monetaria de Honduras y su mecanismo con la que está haciendo el tipo de cambio es la depreciación y no devaluación, porque en el país no existe un tipo de cambio fijo, es decir que no existen condiciones externas e internas que afecten la moneda nacional.

El investigador y técnico del Fosdeh, Ismael Zepeda, resiente que el BCH esté en manos de un profesional ajeno a la economía y por eso cree que las medidas que está adoptando no sean las mejores para los intereses de los hondureños.

El gobierno escuda la depreciación del lempira en factores internacionales. Sin embargo todo este efecto negativo se debe al hecho de haber abierto tanto la economía nacional a las importaciones, exportaciones, consumo de petróleo, endeudamiento externo y a las remesas, nos dijo Zepeda. “Y eso hace que, prácticamente, nuestras fortalezas se vayan solo por factores externos”.

Agregó que todo lo anterior se debe a que no se han adoptado políticas públicas para fortalecer el mercado interno, a través de la producción y llevar esta escala a la industrialización.

La producción hondureña sigue siendo poco competitiva y según el Foro Económico Mundial y el Banco Mundial, este entuerto se debe a la corrupción, Estado de Derecho y a las elevadas cargas tributarias, más la elevada burocracia en la tramitología.

Entrevistado por medios de comunicación, el expresidente del BCH, Manuel de Jesús Bautista, apuntó que la devaluación que se ha venido dando del lempira frente al dólar, es “bastante pequeña” y aseguró que la situación es sostenible debido a las reservas.

El gobierno sostiene que las reservas andan en 4.900 millones de dólares.

Al respecto, Ismael Zepeda manifestó que dicha tesis es un ilusionismo porque no es cierto que en Honduras exista crecimiento económico o un derrame económico e incluso, señaló que las autoridades han cambiado la teoría económica porque no es lógico que cuando los niveles de las reservas son buenos, la moneda sea depreciada.

Zepeda enfatizó que la depreciación del lempira es una política impuesta por el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya que su fin es “desbaratar las monedas locales para fortalecer el dólar”.

ESPECULACIÓN FINANCIERA

Una de las recomendaciones del acuerdo FMI es la flexibilización del tipo de cambio, mediante la oferta y la demanda, cuando existe una especulación en el sistema financiero y es quien ha aportado para que el dólar hoy tengo un precio de 24.00 lempiras.

Gracias a las recomendaciones del FMI, el BCH le otorgó el manejo del 20% de las divisas al sistema financiero. Una resolución de febrero de este año establece que el sistema financiero no devolverá las divisas que capte, ya sea por concepto de remesas o de inversión.

Las divisas en Honduras rondan al año 10.000 millones de dólares y el 20%, es decir, 2.000 millones de dólares está quedando en poder de la banca, sin rendirle cuentas al BCH, lo que genera especulación en el sistema financiero. En resumen en Honduras se deprecia la moneda para que la banca privada obtenga mayores ganancias.

Con el nuevo acuerdo, el cual se está afinando en la actualidad, la llamada “flexilización del tipo de cambio” podría incrementarse hasta en un 50 %, estima el Fosdeh.

Por su parte el director de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), Pedro Barquero, manifestó la semana pasada que la depreciación de lempira es medida arbitraria del Banco Central y sin explicación técnica alguna.

Barquero manifestó sentirse sorprendido por los argumentos del presidente del BCH, Wilfredo Cerrato, que asegura que es para favorecer las exportaciones, pues hasta el momento las reservas están en un nivel óptimo.

El empresario aseguró que le preocupa que el gobierno pretenda favorecer a ciertas empresas. Asimismo que al empresariado en general lo que le conviene es que se mejore el poder adquisitivo de los hondureños y la devaluación acelerada del lempira es contraproducente.

REMESAS

Economistas sostienen que gracias a las remesas que envían los hondureños desde el exterior, es lo que ha evitado una mayor depreciación del lempira.

El año pasado el país percibió 4.400 millones de dólares por concepto de remesas y se espera que para este año se incrementen debido a que el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) seguirá vigente hasta el 2020 y porque cada día hay más personas que se están yendo ante la falta de empleo.

COSTO DE VIDA

La acelerada depreciación de la moneda hondureña está encareciendo el costo de vida, ya sea a través de los hogares y de bienes y servicios importados, ya que el que produce necesita más lempiras para importar los insumos.

Para el Fosdeh, los datos que se manejan a través del índice de inflación no son creíbles porque son manejados por el Banco Central de Honduras y porque datan desde 1999, por lo que existe un desfase de 19 años, en tanto en la canasta básica hay nuevos productos y otros que ya salieron de la lista.

De acuerdo al Fosdeh, el costo de la canasta básica anda en 15.000 lempiras mensuales. Sin embargo el BCH establece que es de 8,900 lempiras, que es el promedio del salario mínimo.

En resumen para los expertos en economía, es difícil cuantificar el índice de inflación. Sin embargo, las proyecciones del BCH, indican que el acumulado a mayo podría ser de 2 %, pero es algo subjetivo.

COMBUSTIBLES

Aunado a la depreciación del lempira frente al dólar, en las dos últimas semanas el precio de la gasolina superior sobrepasó los 100 lempiras y con ello se ha generado un incremento en varios de los productos de la canasta básica.

Las alzas en los combustibles han disparado los precios de la producción en aquellas industrias cuyas máquinas se mueven a base de combustible y al final dicho costo se traslada a los precios de los productos.

El alza a los combustibles tiene una relación directa con la depreciación del lempira, ya que desde el 2004 en Honduras se dolarizó sus impuestos. Sin embargo, su impacto se profundizó con la revisión que se hizo en el Congreso Nacional en diciembre de 2013, cuando se acordó un incremento por el orden de $0.25 por cada galón.

De acuerdo a la Ley de presupuesto, el 40 por ciento del principal impuesto de los combustibles debe ir al desaparecido Fondo de Patrimonio Vial, ahora absorbida por la Inversión Estratégica de Honduras (Invest-Honduras) también Cuenta del Milenio y el resto para el gobierno central, pero su destino se desconoce porque no hay rendición de cuentas.

OSCURANTISMO

Actualmente no se conoce el precio de referencia, ni la fórmula de los impuestos de los combustibles porque el gobierno se niega a compartir estos datos, violentando así le Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública.

De acuerdo a datos de la gubernamental Comisión Administradora del Petróleo (CAP), los combustibles dejan anualmente a las arcas del Estado más de 13.000 millones de lempiras, pero nadie tiene certeza de las cifras reales porque sobre el tema hay reserva de información, amparada en la Ley de Secretos Oficiales.

En cuanto al consumo anual se estima un aproximado de 2.000 millones de barriles anuales de producto refinado.

La Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos de Petróleo (Addipeh), solo maneja el rubro de las gasolinas y el diésel, pero desconoce los otros derivados como el LPG y el bunker.

La Coalición Patriótica para la Solidaridad ha hecho varios intentos por querer acceder a la información oficial sobre el manejo de la fórmula, el precio de referencia y sobre la ejecución de los fondos procedentes de los impuestos de los carburantes, pero ha sido una lucha infructuosa porque el gobierno mantiene este tema en el “oscurantismo” como si tratase de un secreto de Estado, nos comentó durante una extensa entrevista el presidente de esta plataforma de la sociedad civil, Juan Carlos Rodríguez.

Sobre los datos de la CAP, “ellos solamente lo dicen, pero la transparencia que nosotros venimos pidiendo y casi gritando, desde hace varios años, no se ha podido concretar”, cuestiona Rodríguez.

La información un poco creíble a la que tiene acceso la Coalición es la que le proporciona la Addipeh sobre la fórmula, dice Rodríguez, pero sobre el precio de referencia, que es el que define mucho, no se sabe nada.

El gobierno mantiene en secreto el precio de referencia porque alega la secretividad obligatoria que establece la revista internacional encargada del tema. El precio de referencia era público en el marco de la consultoría de Robert Meyering. “Él daba transparencia y nos mostraba todo eso”. Sin embargo el asunto se ha convertido en un “oscurantismo” desde el golpe de Estado a la fecha, nos manifestó Rodríguez.

Rodríguez también resiente que a partir del golpe de Estado del 2009 se haya echado atrás lo aprobado durante la administración del expresidente, Manuel Zelaya, en lo relacionado a la ley de 60 grados y la licitación de los combustibles cuando en el 2007 se produjo, por este último concepto, una rebaja de L.7 por cada galón de combustible, al dejarse de pagar el doble del seguro y de los fletes por la importación.

Como punto negativo de aquel entonces, Rodríguez recuerda que en Honduras se estuvo a punto de la liberalización en la importación de los carburantes, pero no ocurrió por la oposición de la Coalición, en aquel entonces, liderada por Juliette Handal.

Rodríguez nos manifestó además que si bien la industria petrolera es bastante sensible ante las situaciones que se puedan dar a nivel mundial, no se puede acreditar como el único elemento que hace que los combustibles en Honduras sean muy caros.

A juicio del presidente de la Coalición Patriótica para la Solidaridad, los precios alcistas se podrían mantener por al menos unas dos o hasta cuatro semanas, dependiendo de cómo se maneja el mercado internacional.

Apuntó que al factor exógeno se suman otras situaciones que se establecen internamente como la alta carga impositiva, que convierte a Honduras en el segundo país con los impuestos más altos en la región centroamericana. Asimismo, la devaluación del lempira frente al dólar.

Economistas calculan que al menos 80 centavos de lempira por cada galón de combustibles corresponden a la devaluación de la moneda.

FONDO

El presidente de la Coalición Patriótica para la Solidaridad, nos recordó que durante el gobierno de Porfirio Lobo Sosa (2010-2014) esa organización recogió una denuncia relacionada a un sobre costo en los precios de los carburantes, el cual se estableció para la recaudación de un fondo que llegó a 85 millones de lempiras y que jamás se supo su destino.

“Lo único que se conoció es que lo estaban recogiendo los importadores para entregárselo al gobierno. Nunca nadie dijo nada y eso era al margen de la ley”, abundó Rodríguez.

Este artículo fue escrito por Emy Padilla por el periódico Criterio